lunes, 8 de agosto de 2016

Un Bosque pensado a partir de Deleuze. Ensayo sobre el cómo de una composición artística.

Por álvaro urrutia.

I
Pensar como es la composición de una obra de arte nos obliga a tomar algún tipo de ejemplo. En este caso tomare el de Bosque[1], una obra de danza contemporánea que se origino desde la pregunta o consigna de “¿cómo hacer una obra de arte en un espacio cultural independiente en Bahía Blanca?”. Esta idea de realizar una obra, sobre cómo componer en un ámbito particular no me liberara de la arbitrariedad, pero el hecho de que quienes la realizaron hayan pensado, más allá de la mera composición, en el proceso de creación me ayudara a intentar sobrepasar ese límite, o por lo menos estirarlo.
Solo me propongo en este ensayito reflexionar sobre este tipo de procedimiento a la luz de algunos conceptos desplegados por Giles Deleuze. Esta tarea la llevare adelante intentando pensar con el filósofo francés, y a través de Bosque, el cómo de una composición artística. A pesar de ser compleja la tarea, descansan mis razonamientos para el caso en la subjetividad con la que abordare el tema y en la inabarcable dinámica de las artes en general. Sin duda, podrían haber elegido alguna otra obra pero las circunstancias me colocaron frente a esta y en casi todo el trayecto en la que se fue desarrollando; qué tiene la particularidad de explicitar el mismo proceso del que se genera y a su vez pensar la composición en danza contemporánea.
Como mencione anteriormente la obra “nace” desde un interrogante (situado y acotado en principio) sobre el cómo de la composición artística. Una obra situada en un contexto específico, de la que ningún trabajador de la cultura independiente logra escaparse, tiene alguna analogía con la experiencia que podemos enfrentar al encontrarnos en un gran bosque al que tenemos que comprender tanto para permanecer como para transitarlo. A pesar de las particularidades espacio-temporales de la obra, esta misma (como todas) tiene una ambición de generalidad. Toda búsqueda tendiente a una generalidad se funde en un nombre (“ese pulpo de la inteligencia” diría Unamuno[2]) y esta no es la excepción: así a esta la llamaron Bosque.
Con el correr de los días el interrogante toma forma de idea y comienza a encarnarse. La primera acción que llevaron adelante bailarines-creadores fue la de  enfrentarse y comenzar con juegos de improvisación propios de la disciplina. Facundo Arrimada y Rosina Gungolo, creadores e intérpretes de Bosque, salían a correr, colocando el cuerpo en uno de sus extremos (el cansancio) antes de comenzar el ritual de ensayar-entrenar. La creación artística, por lo menos en esta primera etapa, fue esta dinámica rutina. Repetición incansable e inconducente para la mirada de un testigo desprevenido, que en este caso era quien escribe.
La escena era clara, los dos cuerpos se enfrentaban y se movían observándose como esas imágenes del Mortal Combat (aquel juego electrónico en que muchos entregamos varias horas diarias en los 90s). Había algo de reto y de mecánica repetitiva casi obsesiva. Los dos cuerpos de pie se balanceaban, apareciendo movimientos improvisados que tenían una respuesta en el otro cuerpo casi-espejo y casi-adversario. Día a día, la repetición continuaba con pequeñas o notorias variantes en la presentación de los cuerpos y en la escena.
Cada repetición tenía la diferencia en sí misma. La obra ya había nacido, le quedaba repetirse mientras avanzaba. Como testigo desprevenido no vi claro esto en ninguno momento: o veía un mero entrenamiento de improvisación o ya la creía encaminada a realizarse. Pero estaba muy lejos de acertar. En un nuevo ensayo aparece La mañana (Morgenstemning) de Edvard Grieg para acompañar a esos dos cuerpos moviéndose. Después comienza a construirse el bosque. No con árboles, ni ramas, ni yuyos sino con objetos verdes: tacho de basura, pedazos de alfombra, papeles, masetas… todo lo que de ese color había a mano. Luego desaparece la música de Grieg. Ahora los bailarines hacen la música con un ventilador, con hojas de radiografías, con papeles… mientras iban construyendo la escenografía, cuyo proceso era parte de la obra. Al final, llaman a Walter Sapienza, un músico de Bahía Blanca que compone una pieza para la obra. Prueban la música acompañando a los cuerpos bailando. Después deja de hacerlo para acompañar la construcción de la escena. Al final, se deciden a que la música acompañe la imagen de inicio de la obra.
Bosque comienza con una luz iluminando una caja llena de objetos al lado de un rectángulo de alrededor de un metro por sesenta centímetros marcado con cinta blanca en el suelo. Son objetos estáticos que con el correr de los minutos constituyen una imagen cuasi fotográfica que comienza a recrearse a partir de la pieza musical de Walter. Así comienza a recrearse un bosque desde una imagen no figurativa.

II
Si partimos de la idea de la creación de un bosque para una escenografía, sin mediación nuestro entendimiento pensara en la fauna y la flora propicia, pero este no tiene nada de esto, ni siquiera por analogía o paralelismo. Por el contrario, acá se crea un bosque como se crea un desorden que haga necesario un orden. No se nos aparece la imagen clara de un bosque a partir de la que podríamos descansar para comprender la obra. Él es la materialización de la idea motora: cómo hacer una obra de danza contemporánea en un espacio cultural independiente de Bahía Blanca.
Platón expulso sin reparos a poetas, pintores y sofistas de su república a causa de su trabajo con las imágenes, que no eran más que copias engañosas de lo real. Una duplicación que poco ayudaba. Ningún artista contemporáneo dirá que es incierta tal acusación. Deleuze, en Lógica del Sentido[3], plantea una relectura del Sofista de Platón en torno a una distinción de las imágenes. La imagen como copia y como simulacro. La primera de las dos, está vinculada con la semejanza, “es la Identidad de la Idea lo que funda la buena pretensión de las copias[4]; es decir, que la copia pretende parecerse lo más posible al original (a la Idea de la que es benefactora). Nuestro bosque poco tiene que ver con este tipo de imágenes, más bien tiene las características de la segunda clase de imágenes, del simulacro. Si el primero parte del modelo de lo Mismo, este lo hace del modelo de lo Otro. El simulacro “se construye sobre una disparidad, sobre una diferencia; interioriza una disimilitud[5]”. Este, ya no busca la mera imitación, sino que altera las relaciones en torno a una imagen, las demoniza. Cae derrotado el sentido común en estos territorios. “El simulacro incluye en sí el punto de vista diferencial; el observador forma parte del propio simulacro, que se transforma y se deforma en su punto de vista[6]. Es este campo de lo demoniaco y de lo impredecible a donde nos llevan con esta imagen de un bosque, que a su vez ni si quiera tiene como modelo un bosque real sino una idea dinámica e impredecible, que surge de la pregunta sobre el cómo de una creación.
Lo primero con lo que nos encontramos es con una imagen-simulacro de un bosque que comienza desde aquella caja con objetos iluminada y acompañada con una música que recrea un cierto suspenso. Cada espectador vivencia esta escena de acuerdo a su trayecto del día, su formación y de su vida. Un estornudo, un movimiento de una silla altera esta escena. El bosque comienza a  construirse desde dos puntos diversos. Desde los espectadores y desde los artistas que en la primera etapa de la obra lo crearan o recrean desparramando los objetos acompañados de los movimientos de sus cuerpos. No operan en este caso la búsqueda de la semejanza o la identidad, de ser así sería más cómodo para ambas partes, pero esto sería alejarse del arte. A este terreno nos llevara esta obra, a un bosque como abstracción de un interrogante.
Platón no dudo en expulsar a los artistas por trabajar con en el engaño, abrir hacia lo demoniaco, el caos, es decir, hacia un loco-devenir[7]. Bosque explicita muchas de las cosas contra las que el filósofo griego reaccionaria. Pero nuestros tiempos son los del simulacro[8]. No aparecen ideas en las que ampararse. Los artistas conocen esto y saben de sobra como hacerse caminos para moverse en un universo conceptual abismado, es decir abiertos. No por capricho Nietzsche, y Deleuze siguiendo esas huellas, ven en los artistas las nuevas formas de la filosofía para estos tiempos.


III
Los concepto de caos y catástrofe también nos serán de mucha ayuda para entender el proceso artístico de creación de esta pieza de danza, a pesar de que Deleuze lo delimita solo para la pintura[9]. Este concepto lo toma de Cézanne. Hay dos momentos previos  al acto de pintar que son el caos y la catástrofe, y del “caos-catástrofe” surge el color. Ambos son pre-pictóricos. Del caos surge el armazón de la tela, sobre la que comienza a crearse la obra, sobre él caen los planos verticalmente. Si algo falla todo queda atrapado en el caos. El segundo momento surge cuando desaparece el armazón, es arrastrado. Este es el que llama catástrofe. Cuando no se da este paso la pintura cae en el caos o la catástrofe, respectivamente. Podemos por analogía tratar de entender la danza, así como también otras disciplinas. Nos encontramos que en ellas el punto de partida es también el caos.
Antes de los cuerpos, y hasta del lenguaje en el caso (por ejemplo) de la poesía, está el caos desde el que la obra debe emerger. Una idea artística es una búsqueda de orden en el caos, pero esta idea debe ser desarmada para la realización artística. La creación en la danza comienza a germinar a partir de la conformación de la escena en la que podrán accionar y pensarse los cuerpos, del mismo modo que en la pintura lo hace con el color, según Cézanne.  
Los momentos del caos y de la catástrofe pueden identificarse al inicio de Bosque. El primero en la imagen-simulacro de una caja llena de objetos y un rectángulo marcado en el suelo con cinta de papel, acompañado por la música. Esta imagen parte del caos que debe comenzar a ser organizado de algún modo. El segundo momento, el de la catástrofe, es cuando se empieza desarmar esa imagen, ese orden, componiéndose el bosque a partir de arrojar los objetos de la caja sobre el suelo tratando de que queden dentro del rectángulo. El azar ocupa en este proceso un papel importante. Este aparente desorden es la escenografía, el bosque, en el que transcurrirá la obra.  
La presencia del caos es inevitable para las posibilidades de una creación artística. Es el suelo indefinible sobre la que debe hacer pie toda obra. Solamente mientras está aconteciendo la obra es. Antes y después no puede haber nada definido. Win Wender nos cuenta que Pina Baush mantenía todas sus obras de danza-teatro activa[10]. Pienso que esta decisión se debe a la certeza de que una obra que deja de hacerse no es una obra cerrada sino una inexistente. Cada obra, cada ejecución, es un ceremonia pagana de creación y recreación de la que poco queda después de suceder y poco de ella hay antes. El caos esta en los márgenes rodeando la obra y también antes y después.

IV
Aun la obra de danza contemporánea no ha comenzado o a penas lo ha hecho. Se ha construido la escena y la escenografía, a penas pasaron unos minutos. Para abordar este proceso, hasta el punto en que nos encontramos, utilizamos (recreándolos para este contexto) los conceptos de imagen-simulacro, de caos y catástrofe.  El corazón de la obra no es este, es solo el piso sobre la que se construirá.  En la pintura este es el momento en que si falla algo todo se cae, cuando los pintores suelen destruir sus lienzos.
Es necesario preguntarnos cuándo es que comienza una obra. ¿Lo hace cuando se presenta al público o lo hace aun mucho tiempo antes? Sin duda, de tener un principio, este debería ubicarse mucho tiempo antes del estreno. En el caso de Bosque el comienzo tendría que estar rondando los días del primer ensayo. Quizás cuando se esbozo la idea: el interrogante que fundó el devenir posterior. Ahora ¿una idea de una obra es una obra? Claramente no. Una idea vale lo mismo que nada si no se materializa. Por otro lado, resulta improbable una Idea de Bosque de la que participarían por imitación cada uno de los ensayos y cada una de las ejecuciones de la obra. Eso sería igual a decir que hay una idea impoluta de obra y que solo queda tratar de acercar lo que acontece en el escenario a ella. Cada uno de los ensayo seria una posta para llegar a esa meta, que es la identidad con esa idea.
La idea de una obra busca la generalidad. Es decir, que pretende abarcar todo el proceso, hasta la onda expansiva de la obra en cada uno de los espectadores. Nada de esto es posible. Sobre todo porque no puede existir tal idea impoluta. Algunas obras buscan disimular esta falla y no hacen más que acotar las posibilidades de la escena y limitar la libertad creadora de los espectadores. Como espectador ante una pieza así uno ya tiene resuelto casi todo. Solo le queda evaluar si la idea es buena o no, y si estuvo bien ejecutada o no.
La repetición y la generalidad se oponen. En la primera parte de este trabajito vimos como Bosque fue conformándose a partir de repeticiones. Repeticiones que tienen la diferencia como característica insalteable. No es una repetición de lo idéntico, de lo Mismo, ya que de ser así carecería de valor estético la propia creación. Se repite acá en la diferencia. Cada ensayo, cada puesta es por necesidad diferente. Bosque contiene este proceso un una escena con el que se comienza la segunda parte (se podría decir). Gana la oscuridad en la escena y aparece un pequeño televisor de 16 pulgadas en el que se reproducen imágenes de sucesivos ensayos. Están Facundo y Rosina ensayando una y otra vez en un mismo espacio[11]: difieren las vestimentas, las luces, el posicionamiento de la cámara… y cada repetición de los movimientos de los cuerpos también es diferente. La cámara que estuvo presente en sus ensayos registrando (produciendo videos con los que los artistas se observaban y evaluaban) les proporciona un material que después se hace presente en la obra. Giran el TV, ahora solo ellos lo ven. Después de unos segundos comienzan una nueva repetición. Ahora vale preguntar ¿Qué une esas repeticiones? Deleuze asegura que debajo de la máscara hay otra mascara. Para entender la repetición en una pieza de danza contemporánea, y particularmente en esta, nos servirá pensar que no es más que colocar un disfraz sobre otro disfraz.
La idea inicial de Bosque tenía poco de impoluta, por el contrario solo esperaba ser ultrajada. Con ella se buscaba colocar una especie de eje que permita abordar el caos, que es el punto de partida de toda creación. Si damos un paso más veremos que la obra no puede nacer de la nada (ex nihilo), ni de la mera enunciación de esa idea. Tampoco esa idea puede surgir de la nada. Si continuamos con el pensamiento de Deleuze diremos que debajo de ese disfraz hay otro disfraz y así sucesivamente. Nada más que eso. No se avizora ninguna idea en el sentido esperado[12].
La Idea de Bosque es un interrogante, es una apertura hacia un abismo. ¿Acaso no lo es pensar un bosque? Es una Idea sí, pero una estallada y concebida en ese abismo. A partir de ella solo puede existir una pieza abierta al devenir. En este devenir ordenador se fue y se sigue creando Bosque. Una obra de arte nace de la decisión de abrirse a un abismo y comenzar a forjarse un camino impreciso. El mundo contemporáneo es el de los simulacros. Hace siglos que se desmoronaron las concepción construidas sobre la representación y el arte asimilo este nuevo escenario desde los primeros momentos. Se crea a partir de los simulacros, luchando con las ideas. En el prefacio de Diferencia y repetición, Deleuze nos dice: “No es tarea del simulacro ser una copia, sino dar por tierra con todas las copias, haciendo lo mismo también con los modelos: todo pensamiento se convierte en una agresión”. Bosque, como muchas otras obras contemporáneas, hace explicito el andar sin modelos de la creación artística, este hacerse en la repetición y en la diferencia. Construyéndose a partir de lo impreciso y lo azaroso es como van contra la ilusión de las ideas y los modelos.


[1] Bosque es una pieza de danza contemporánea, dirigida e interpretada por Rosina Gungolo y Facundo Arrimada, con asistencia creativa de Leandro Marcos Gonzalez, creación musical de Walter Sapienza, asistencia artística de Carla Golbek y asistencia técnica de Camila Bresciano. Una careta de lobo. Un cuello de piel. Un cuadrado de césped sintético. Un sifón. Un ventilador. Botones. Palos de madera. Troncos y ramas. Flores y hojas de plástico. Una tanza para cortar el pasto. Bobinas de hilo. Una casa. Un living. Un sillón. Un marco. Una ventana.
[2] El espejo de la muerte, Miguel de Unamuno.
[3] Lógica del Sentido, Platón y el simulacro, Gilles Deleuze.
[4] Pag. 258, L.S.
[5] Pag. 259, L.S.
[6] Pag. 260, L.S.
[7] Pag. 260, L.S.
[8]  “Pero el pensamiento moderno nace del fracaso de la representación, de la perdida de las identidades y del descubrimiento de todas las fuerzas que actúan bajo la representación de lo idéntico. El mundo moderno es el de los simulacros.” Prefacio. Diferencia y Repetición, Gilles Deleuze.
[9] Pintura. El concepto de diagrama. Germen y catástrofe. Introducción al diagrama pictorico, Gilles Deleuze.
[10] “…Y es  que la danza-teatro, como forma, es fugaz. / Solo existe al ser representada (…) / Concibió cuarenta piezas (todos los años sumaba una nueva), / pero se veía forzada a ensayarlas vez tras vez, / a practicarlas con nuevos rostros nuevos y a no dejar de presentarlas, / justamente porque necesitaba mantenerlas vivas. / De no haberlo hecho, era como si las obras / nunca hubiesen existido…” Mirada y Lenguaje, Win Wenders.
[11] La obra fue concebida en Pez Dorado, un espacio cultural independiente de Bahía Blanca. Con la excepción de dos presentaciones en la ciudad de Buenos Aires siempre Bosque se llevo adelante en este espacio.
[12] Lo que se repite está ya siempre disfrazado en la repetición (…) no hay nada “bajo” la máscara, “no hay repetición desnuda que pueda ser abstraída o inferida del disfraz”. La repetición tiene por fondo una diferencia, es decir una ausencia de fondo”. Deleuze o el sistema de lo múltiple, Philippe Mengue.


BIBLIOGRAFIA.
 Diferencia y RepeticiónGilles Deleuze. Ed. Amorrortu/editores, 2012.
-        ¿Qué es la filosofía?Gilles Deleuze. Ed. Anagrama, 2015.
-        La Logica del SentidoGilles Deleuze. Ed. Paidos
-        Nietzsche y la filosofíaGilles Deleuze. Ed. Anagrama, 1994.
-        El pliegue. Leibniz y el BarrocoGilles Deleuze. Ed. Paidós, 2008.
-        Pintura. El concepto de diagramaGilles Deleuze. Ed. Cactus, Bs. As. 2007.
-        Derrames. Entre el capitalismo y la esquizofrenia. Ed. Cactus, Bs. As. 2015.
-        En medio de SpinozaGilles Deleuze. Ed. Cactus, Bs. As. 2008.
-        Kant y el tiempoGilles Deleuze. Ed. Cactus, Bs. As. 2008.
-        Deleuze. Una introducciónAdrian Cangi. Ed. Cuadrata – Biblioteca Nacional, Bs. As. 2011.
-        Deleuze o el sistema de lo múltiplePhilippe Mengue. Ed. Las Cuarenta, Bs. As. 2008.
-        Miradas sobre Deleuze, René SchérerEd. Cactus, Bs. As. 2012.
-        Los píxeles de Cézanne y otras impresiones sobre mis afinidades artísticasWim Wenders. Ed. Caja Negra, 2016.
 El espejo de la muerte, Miguel de Unamuno. Ed. Espasa-Calpe, s. a. 1975.




lunes, 25 de agosto de 2014

con tierra en los ojos

Un “yendoviniendo” en la parla y la jerga poética

Con tierra en los ojos se intitula este nuevo poemario de Álvaro Urrutia, que, a modo de refrán popular, afronta y apronta los modos del decir, le da carnadura a lo que sucede, al devenir (o destino) en las que se debate cada criatura humana.
Con tierra en los ojos nos antepone a la ambigüedad de las interpretaciones, donde las circunstancias dan sentido a la resignificación de la lectura. Pues, frente a una instancia meramente climática, es permisible que debido al influjo del viento se termine con tierra en los ojos; pero también cabe la posibilidad de que sea propiciado de forma artificial, porque en una pelea uno de los oponentes puede apelar a la artimaña de arrojar tierra en los ojosdel rival.
De cualquier modo, ambos hechos nos sitúan por un instante frente a la metáfora de la ceguera, ante la extrañeza que el mundo se desaparece en el formato de imagen y se multiplica en sus sonidos y ecos. Entonces el habla se parapeta como hilo conductor del ser, lo acoge en su propia perturbación, lo deslinda del orden natural y lo arroja a la anomalía. Lo invita a rehacerse.
En los ojos con tierra fulgura la desesperación donde lo sólido se disipa, se afantasma, y el malestar se incrusta sin pausa ni consuelo. Se mastica la impotencia de que lo real se abisma en los ojos cegados.
Sin embargo, apelando a la maleabilidad del lenguaje se puede agregar otra referencia a las expuestas: con los ojos en tierra. Esta representación en la que se manifiesta plenamente el mundo es la que encaja en la cosmovisión del poeta y filósofo Álvaro Urrutia. Pensar y poetizar en un solo cuerpo, retroalimentándose, amparando el alma, porque al decir de Jacques Derrida: “El pensamiento ha de ser un acontecimiento, una invención en la lengua y, consecuentemente, ha de ser en cierta medida poético. Un acontecimiento de la lengua es una invención poética”. Intersecciones en donde sucumben las diferencias y la creación poética se anuda a las filosofías fundantes, considerando que el pensamiento es como un espíritu, como un alma, cuyo cuerpo es la lengua.
La poesía es una especie de hervidero en la que comulgan todas las hablas y escrituras pergeñadas por los hombres; es una maquinaria ambulante y parlante donde los signos y símbolos creados por diferentes culturas se conjugan y a través de ellos se relatan, una y otra vez, los mitos y las leyendas de los pueblos. La poesía es una juntura de barro o adobe que va y viene religando a los hombres de todos los tiempos. La poesía es como “el río que viene bailando a nuestros pies”.
Urrutia sopesa el poder de la palabra, su magia antiquísima, y las convoca al juego de la lengua y de la vida. Arguye en esa experimentación verbal a la amplia paleta latinoamericana, plena de sentires y sabores, a la jerga urbana y a la sabiduría campera. El poeta “juega con las palabras” “dando vuelta las palabras”: yendoviniendo, rinconesgritos, pampasnoches, piedraspuntadeflecha, amarillonegrodorados, espinaespermas, marrónbarroso, coloradosangre.
Por eso será importante el cuerpo, el lugar en donde todo acontece, en la bis que todo se entreteje, con sus bienes y males, luces y sombras. Ese cuerpo citado hasta el hartazgo por Alejandra Pizarnik, auscultado por Néstor Perlongher, diseccionado por Enrique Lihn y Héctor Viel Temperley. El cuerpo como caja de resonancia donde se asienta y acrecienta la pulsación vital, donde se empodera la experiencia y en donde la voz cuenta y canta.
El cuerpo a modo de texto, a modo de mapa de la libertad y la opresión. El cuerpo en su consecuencia seminal, que, en yunta, se asimila y precipita en el acto sexual, en la cópula de los sentidos, haciéndose patente en la diseminación. El cuerpo sonorosito nos dice y rehace “orgásmiscamente mezclada/ con/ nuestros colores y brebajes”.
El cuerpo habla, se hace musical, apela al ruido para poder ser oído. El cuerpo jetea, ajetrea; “el cuerpo en su borde grita…” y nos pone a “cantar con la tierra”, incluso con la tierra en los ojos o con los ojos en tierra.


Sergio De Matteo
Santa Rosa de Toay, diciembre de 2013





                                                                                                                          a las compañeras y compañeros de camino.



*****
el cuerpo en su borde
grita alcoholes
grita en cada droga
queda quieto doliendo en el grito
del choque
se cansa

al cuerpo
lo que al cuerpo

que camine la montaña
conviviendo
con el cálido sonido del límite
cantando con la luna y sus sexos
que dance
por los árboles
por los pájaros
por los ríos
para que al cadáver
también le venga una sonrisa



*****
ladrar     volvé a tus perros
que con el amor y el sexo
no perdimos nuestra animalidad
volvé a tus perros
que estos ojos    ya     morochos
saben recuperar la noche
volvé
volvé a tus perros
que escucho una voz
cantar con la tierra
una lengua que es adorno de estos vientos



*****
un cielo
el sol      la luna
las estrellas
la belleza obligaba
la belleza no era imagen
paseaba
con el espíritu hacia arriba
el cuerpo era canto y baile
alcanzaba
...
mis pasos van tristes
miro las baldosas
miro las baldosas
quiero jugar a no pisar línea
pienso con el dolor
se elevan mis ojos
grandes edificios
carteles coloridos
un gran árbol disfrazado

...en fin
el ruido mascó cada palabra
el cuerpo llora en un corral
en cuclillas
ahuecados en el huecos
nos queda un calor tinto
decidido a templarnos nuevamente la voz



*****
moverse
hacerse árbol    venir huella entre el yuyal
sobre las luces del día

intentar decir   en la oscuridad
anochecida
el calmo
silencio de palabras incómodas

después
discutir la sangre
para morir



*****
los blancos ojos de la ciudad
lloran
           desesperados
porque el malón
no viene a robarle sus hijas



*****
por qué el cuerpo está paralelo
el insecto
        camina sobre el otoño
para no hacer música con sus alas

por qué el cuerpo esta paralelo
se viene ruido la música
ya nadie calla sobre el silencio



*****
el vidrio se detiene
en su sudor refleja la sangre

los árboles corren las pampas

se acerca un pibe
de esos que insultan
              pidiendo mundos

enfrenta las luces      canta
deja el infinito sobre el carnal límite



*****
el final
desmoronamiento de tiempo
por la fisura de la máscara

el final
merecido chisme civilizado

espantoso     prolijo
eructo de vergüenza



*****
lo haré hasta que estalle
ese morder de ojos

planté un gran árbol
en el patio
para que ya no me invadas
el espacio aéreo con tus motores

en este silencio onírico
                que me padece
se sabe
        que no sos más
que el ocaso de un nombre
hacia una noche sin luna



*****
la ineficiencia de las voces
vienen hasta nuestros ruidos
retuercen las palabras encarnadas en recuerdos

nada se detiene
hay espacios abismando     la lengua
            que pide  enredarse entre labios morados
de jetonear vino a la madrugada



*****
ya los vi    muy masculinos ellos
echarles ladrillos encima
a esas cuatro palabras

pero
mientras volvía garabateando en pasos la ciudad
se expresó uno de esos pibes
con mocos e insultos en la jeta
arrojando una de esas palabras contra la pared

ni una gota de sangre quedó
para desilusión de los dos



*****
el eucalipto
de pie sobre la mesa
busca la luz
del pequeño sol de mi estómago

el pájaro   flota en el tanque
y la jaula... no  no hay jaula

sólo queda dejar el cráneo
de uno de nuestros muertos
de pisa papel
y salir a pasear con un viento
discutiéndole  las espinas al desierto



*****
los pasos
            van moviendo
la calle hace lo suyo

ramas y baldosas
frotan los pies
acarician el cuerpo

no hay regularidad               ahora para mi sexo

las chapas laten
se abren sensualmente
no piensan en tus partes

el techo se corre     de no tolerar gritos
el sol fermenta agua y hojas

el cuerpo
             no traga saliva
escupe entre dientes     entre palabras

ojos  bailarines y jetones
lagrimean      
             sangre         
                   petróleo       
                          brebajes
la música se atreve   enredada al viento
el cuerpo no hace más que quedarse



*****
aunque nada se detenga
     buscarlas
agotar el silencio
enredar los brazos en el aire
o vociferar en cuatro patas

atravesar los campos
sus arboledas sus árboles
destruir la fisonomía de cables y alambrados

arrojarse a sus terrosos vientres
a pactar
en ese no haber voces



*****
el llamado
nunca desespera
en sus arrugados dolores

el llamado
            paciencia
cantar entre dientes
cabeza al suelo

el llamado
sin eco
en nuestros ahuecados bochinches

son perros abandonados
ladrando
           a las fisuras a las grietas



*****
cuando todo esto termine
me sentaré
a fumar
debajo de ese
árbol que desordena el horizonte



*****
en un paseo visitando un aire arenoso
las vimos corriendo
los campos
el sol      ronroneaba palabras negras
                    al ver sus cuerpos
los pastos
alumbraron 
bellos abismos     
           con su espinoso verdor



*****
reseca    se hace pedazos

ellas vienen  cansados músculos
brisa negra
a
   arrojarle los sucios senos
a labios barrosos
negros
conversadores



*****
el ruido monótono
de la conversación entre metales
borra el recuerdo del cuerpo
todo es trasladado    en el viaje
mudanza de memoria de pensamientos
los ojos...
los ojos se resisten
saben de la imposibilidad
los ojos miran su cielo que los devuelve

el reflejo en el vidrio
es como aquellos espejos de colores
debajo   
           tachando el horizonte
cables y alambrados escupen razones



*****
un vientre
vientres dando vueltas
los pájaros gritan   
           conquistan los dientes los días

algo se detiene
cabalga silencios
con danzas transpiradas a la luna
                         polvorientas
 se derraman bocas
                       cabezas
                           manos



*****
los yuyos espinosos
rodando en sus campos
se vienen vizcachas
mirando las casas de adobe

los yuyos   ruinosos
ruedan por el telúrico vientre
viniendo suicidas
a rozar las ciudades



*****
sentado en el portón
persigue mis pasos el perro viejo
él era fuerte
nada volaba en su vereda
no ahorraba ladridos en esas cosas
desplumaba a cada gallina que podía
bípedos implumes        
                                    quedaban

entre melena rastosa y ojos lagañosos
le dice a mis kilos
que en mis estúpidas distracciones
ellos            
       los ruidosos pájaros
nunca descansan
que están techando los silencios



*****
tierra
golpe del fardo
el sol
ya no es el mismo
desde la mudanza

las ideas
entre carnívoras y tristes
van
desarrepintiéndose del olvido
abren pudorosas
             las piernas
yo
    vomito
               calor
trocitos del fuego
sobre este desierto



*****

el sonido que no es ruido
       es baile

... acá se baila
cien moscas bailan
sobre este mi plato
sobre nuestro arroz

shhh
que nadie se atreva a hablar
sobre este
             nuestro ritual



*****
ruedan     los hijos
porque todo es rueda
papas arroz harina y alcohol

ruedan
           necesarios
bultos escamas
voces hacia el suelo

ruedan
      porque los cordones
se les van enredando en el yuyal



*****
juntar
el ojo
con arena y tierra
para ya no tenerle miedo al viento



*****
volverán con pasos desnudos
a mostrarnos
en caricias los bordes del cuerpo

extasiados estallarán en labios volcán

la voz yendoviniendo por rinconesgritos
donde el viento remolinea
se hará bella entre bolsas infladas
floreciendo pájaro verde colorado amarillo
en la renaciente arboleda



*****
habíanse visto sus caras
con sus tres formas

siempre fue posible
el grito ruido
dador de vida

arrojados sobre los huesos
recorren las pampasnoches
como en el origen
los muchos demonios buscándolas

demonios ausentes
por el peso fratricida
de esos pálidos rostros
que se descansaron en la palabra desierto



*****
habita
fragmento de materia
debajo de la lengua
habita
juega con las palabras
dibuja en los ojos
un manantial de vinos
donde se bañan   antiguas madres
de caras como sexos   
siendo  poseídas por mil demonios
en amerindio orgasmo

alzan sus cabezas vaginas   nos ven
largan un irrompible gemido

el barro comienza
terminando nuevamente
mujeres y demonios
se vienen vino
el vino ojo
el ojo
pedacitos de todo-no-sé-qué

las madres     ay madres
fragmentito de papel
ahí están
acechadoras
debajo de ese eucalipto dueño de mil ratas



*****
y si esto nos completa
qué del tiempo

qué de la voz que hace una noche
vi naciendo de hace siglos
por ahí atrás   en un baldío en un potrero
voz
que destrababa al cuerpo
arrojándole mil danzas a la cabeza



*****
por qué con tus mil sexos
enamoraste
          a los mil demonios
para educarlos en tus fuegos en tus flujos
para que corran el mundo
haciendo tierra   la impaciencia de siglos



*****
destino    destino      destino
la montaña
                  baja hasta los pies
llevándose barrosos los cadáveres
cimientos de nuestras casas



*****
venís de sonrisa
jeta en mano
zapateando
sobre mi voz
             luna de copas   paciente espera

acercate          vení
hace días
     que       del hígado
me vienen naciendo mil tábanos
que le van devolviendo agilidad a mis brazos



*****
qué se puede hacer
con lo inaprensible
sino colgarlo del cogote
          en las paredes

ahí están esas piedraspuntadeflecha
                                     que sí
supieron defender naciones



*****
sí     es la noche es cierto
no es triste
el olor a tierra en el aire
sabe          que se aclara el cielo
solo con leche de la gran madre
orgásmicamente mezclada
con
       nuestros colores y brebajes



*****
                   a Eusebio

no había sangre en sus ojos

su rostro
               tallado por mil siglos
sabía...
que no avance más en una noche así
entregó su mundo   
         para que no tenga frío
         para que se seque la ropa
entregó su mundo
me arropó con él      hablando en aymara

me entregó su mundo      no se le resbaló en el saludo



*****
los pies quedaron lejos
      el piso desnudo       
      se mostró barro
se alejan las manos de las frentes
los dedos ya no desenredan el pelo

nos encorvamos
trenzamos         
nos encorvamos
tejemos entre balbuceos



*****
desparramaré las partes
para que no quede tu nombre
desangrando el paisaje

sembraré tus partes
por los campos erosionados
sexos secos
                        desiertos
de conversar con vientos

… silencioso paciente
haciendo callar los vinos
voy a esperar las espinas
sobre las que caeré a descansar



*****
los pasos
           de no ir
                de no volver
revuelven los ojos
la sangre entre las baldosas
no da
        las letras
        las sílabas
        la lengua
con que debería nacer tu nombre

se desmarcan huellas y voces
galopando     vientos y noches

rozando los pies           
                           crujen las hojas      
cuentan historias
de olimpos
                    de adobe



*****
las plumas
             de alas agotadas    ya
son suelo terco        los pies lo saben

el cielo no pudo dejar de ser pampa
el viento lo convence llenando de arena sus ojos

los árboles altos verdes
no vencieron la barbarie
las madres son salvajes
putas                    preñadas cuando no se las mira
seducen mientras devoran pájaros entre silbidos



*****
las chapas vuelan en el mercado
desprolijas
las cáscaras de tiempo
llenan las bocas de tierra

queríamos nombrar      
                          no señalamos
las palabras    burlándose
retozaron en la entrada
siguieron al galope su redondo camino



*****
se deshace tiempo
   sobre línea y línea
raíces
          tronco           palabras
deshojan las jetas         
                             de tan blancas   pálidas
retroceden
el viento     también les erosiona paladares

voces adobadas         ecos entre barro
             dientes amarillonegrodorados
caja o kultrún       la tierra rueda en el aire
ay madre        sentís
el río viene bailando a nuestros pies



*****
espero
dando vuelta las palabras
caparazón hacia el suelo          las dejo
que pataleen a su luna    ahora

espero
demoro los gestos
que el silencio amueble los adentros

vinimos con nuestras venas
y otras muchas más también
que cantaron en las grietas mientras los terremotos
que corrieron hacia la montaña
para contarnos       la lucha de las serpientes
cuando la inundación

espero
que el agua no tiene cuello
que en las grietas no hay manchas de sangre

que nuestra espera
piedra
puños apretados
va desalando las lagunas



*****
que el mundo no viene   
no veo las pampas derramarse
sobre la ciudad sobre edificios
no veo a las mujeres
las desnudadas en mi cama
venir rodando entre tierra seca
ramas espinosas escamas
y salitres
gritando gritando
a estallar con sus genitales contra mi ventana
no veo…
sus partes
rezongan
a las danzas que animan alcoholes y drogas

los cuerpos no se frotan
son la polvareda
dientes rompiendo ladrillos postes
que acarician              se suicidan
sepultándose
en las profundas humedades de la gran madre

su sangre jamás se coagula
no descansa
arrojando frutos espinosos
a hacer piedras los ojos blancos



*****
arrojar
un dedo sobre la uña
             para que crean el sacrificio
después     ablandando las carnes
demorarse en el silencio
para ejercer de una vez la maldad



*****
los cuerpos no se demoran
la sangre les estalla en el fuego
para mezclar con tierra
los ojos líquidos
de enrojecidos atardeceres

espinaespermas
vuelven
retuercen pupilas
implosión del color
nacen flores desangrando



*****
no se detuvo
hamacó el viento con solo pensar
shhhhh
alzando en vuelo las arenas
erosión fértil semen
sobre gestos de aquella belicosidad
el vino danza en las bocas
revuelca educado por hojas de coca
el vino
         danza
hace caníbales los dientes blancos
el vino danza        imita el frío rocío
rodillas quietas
           una adelantada
espinas bolsas papeles    en las manos

el vino      prepara una emboscada
a la blanca realidad



*****
rodillas coloradas
bordes de lo inconfesable
no están rojas porque la madre menstrua

es tiempo
de frutos           
los ojos sangrando regadores              las vuelven

en marrónbarroso coloradosangre
se mal forman    se forman
en el otro lado
el de la vereda de enfrente

caricias al suelo
    canto      danzas
en la cancha    campo urbano
patean olorosos cueros trapos
dando con los insultos a tus ojos



*****
derrochar
               carne y huesos
a los ojos hipnotizados

clavados a bailes tormentosos
            de gigantes de eucaliptos
excitados en el horizonte
animando a los vientos



*****
caminar por lo triste
encontrando
                    espacios en su sustancia
ablandar
con paciencia de antiguas
historias muertas
hasta que      macizo
todo explote en un incendio
de cactus y flores