miércoles 11 de noviembre de 2009

dos poemas del mini librito que me publicaron los amigos de ESTO NO ES UNA REVISTA LITERARIA



*****
derrotar los ojos
que bajen que bajen
que bajen

que el empedrado
el charco
el insecto
obstaculicen su perspectiva

que esquiven
los ladridos acá no son tormentas
los borrachos son los ideólogos de las veredas

pero si mis ojos bajaron
atropellaron paragolpes
humedecieron las espinas

…mis ojos bajaron

y todo se destiñe
desaparecen colores
con un último aliento en mis manos

y yo busco
mis ojos bajaron
y bajan más

un gris yéndose en tanta luz…

pero si mis ojos bajaron
y construyeron las baldosas…

los haré estallar contra esas baldosas
en las que no corre la sangre
pero se sospecha carnes y huesos un cuerpo



*****
acá indefenso pido

que con diez clavos blancos
claven
mis diez dedos de uñas rosadas
sobre esta mesa

que revienten
mi boca
con el culo de mis brebajes

que arranquen
mis barbas
con los más falsos argumentos

solo por un día de blanco luminoso y fresco despertar
por una conversación
pero después volver
a esta noche a perforar mis ojos

martes 27 de octubre de 2009

lunes 19 de octubre de 2009

homenaje a Watu

A Watu

vamos muertos
nos miran
nos escondieron los ojos mojados

se detienen en nuestros pasos
les gritan
olvidan que fuimos educados por su silencio

vamos muertos
habitamos la noche
caminando por estos campos
fecundados en mil violaciones

vamos muertos
nos ocultan los cuerpos
ocultan nuestros cuerpos
los cubren con luces y perfumes

vamos muertos
nos arrugaron la historia en la jeta
nos anudaron al cuello
los recuerdos secretos
de testículos retorcidos
pezones desgarrados
madres traduciendo su desesperación en gritos
porque los hijos
se van esclavos
se van explotados
se van humillados
se van desaparecidos
se van muertos

veníamos muertos
así lo quisieron ellos
así lo quieren ellos
por eso ellos los patriotas
nos ofrecen la patria de la muerte
la patria del miedo

veníamos muertos
pero nuestros muertos
fantasmas para ellos
dioses paganos embellecidos de tan humanos
para nosotros
caminando la noche que ya no tememos
nos reviven las carnes
nos hierven los huesos
haciendo florecer
fertilidad en nuestros gestos

nuestros pedazos ya no son partes
ganan el cuerpo
veníamos muertos
ahora
se nos escapan los pies a la tierra
… veníamos muertos

ALDO NOVELLI
Proceso

Sanguinaria miniaturas de la luz eléctrica
articuladas sobre la piel,
y todo por gritar rebeldía
en años de mortal afasia.-


De “Nada que decir


Oscurantismo

hubo un tiempo
en que los pájaros dejaron de volar.

fue un tiempo feroz.

en esos días aciagos
escribí furioso
el primer poema
para el resto del mundo.

Elegía novena (dolor)

Una luz cegadora
palillo debajo de las uñas
la cabeza hundida en un tacho con agua,
otra luz
eléctrica
quemando la piel.

Levedades
comparadas con el dolor
de la traición.-

De “Demorando el ocaso


Cuatro poemas que leí el viernes pasado en la UNI en el homenaje a Watu (asesinado por las tres A, en la misma universidad del nacional del sur, con la complicidad de profesores aun en ejercicio). El primero es mío, escrito para la ocasión, y los otros tres del amigo Aldo, que por aquellos años vivió en Bahía Blanca. También, invitados por La Watu, participaron otros compañeros poetas y musicos, y además se descubrió un mural en el lugar donde cayo después de que le dispararon por la espalda a la vista de todos.
Esperamos que se haga justicia en este caso como en otros. Y que las autoridades universitarias se comprometan con esta necesidad que de los mas.

martes 15 de septiembre de 2009

patria barrosa y tiempos secretos

por álvaro l. urrutia

No es la poesía un arte atada al éxito o fracaso que tenga entre sus contemporáneos. La reflexión y la mirada que el hombre tiene sobre su realidad, el modo en que la refleja, jamás sigue un movimiento lineal y homogéneo, sino cíclico y heterogéneo, motivado por cuestiones no siempre predecibles. Así es que existen grandes silencios como también grandes ruidos en la escena poética. Cada tiempo, necesitado de validaciones vagas o apenas aparentes, elige sus voces tanto como sus silencios. La buena poesía está obligada a trascender estas arbitrariedades. Debe atravesar la escena, dejar huellas, surcos, cicatrices… contaminarla.
La basta obra poética de Osvaldo Costiglia (nacido en 1940) viene desarrollándose con paciente continuidad desde los comienzos de los agitados setenta en la ciudad de Bahía Blanca, donde los sectores reaccionarios ganaron tanto la guerra (con las dictaduras militares) como la paz (de la mano de La Nueva Provincia), con un intervalo de diez años en Madrid (desde 1985 a 1995).
En los primeros años su poesía fue casi un secreto, casi invisible ante la emergencia de la militancia política; ahora llega a nosotros de manos del mismo Osvaldo, entre reflexiones de intelectual infatigable sobre la realidad.
Su obra, aunque relegada a un lugar casi marginal, lejos está de quedar enredada en un ensimismamiento poético corrosivo. Ella no es un bostezo entre los constantes trabajos del ingeniero químico, del intelectual, del militante, del traductor… Costiglia, en su poesía, vuelve y revuelve su propia experiencia pasada y presente; entregándonos, con tono que jamás llega a melancólico, su mirada de la realidad con mil vetas por donde se abre camino la comprensión de un contexto nunca fácil. Se decide por la profundización con el riesgo ineludible de abismarse siempre en las entrañas del lenguaje. La experiencia y el compromiso con su tiempo lo obligan a esta llevar a cabo tamaña empresa.
La poesía de Osvaldo Costiglia (con apenas un solo libro editado – Umbral del Resplandor, 2001), siempre en diálogo con compañeros, artistas e intelectuales, desde los años de intensa militancia, pasando por el teatro El Aguante (a cargo de Coco Martínez) y la Biblioteca Carlos Astrada (de Guillermo David), espera paciente, asechando la escena poética, los futuros lectores.


(publicado, junto con una selección de 19 poesías del poemario inédito de CostigliaTiempos Secretos, en el suplemento cultural Confines de la revista El extremo sur de la patagonia.)

lunes 31 de agosto de 2009

LA HUELLA DEL DIABLO, por (el amigo) Miguel Martinez.


Álvaro Urrutia, joven poeta patagónico, desplaza sus propios sentidos, su lenguaje, sus obsesiones, a ras de una tierra desolada en la que redescubrimos el paisaje del exterminio y la aniquilación. La tierra de los excluidos, de los pueblos originarios; el destino final de los obreros patagónicos y de los torturados en la “Escuelita” de esta ciudad, durante la última dictadura.

Poeta residente en Bahía Blanca, ciudad estigmatizada por un control militar desde sus bases, y una cultura oficial organizada y manipulada desde los espacios de poder, y fomentada por los medios de comunicación.
A contrapelo camina Álvaro, diría Boccanera, como “un payador sobre cubierta…frente a la ciudad en ruinas”, desplazado por propia voluntad, hacia la periferia o hacia la soledad; donde su templada voz, pese al maltrato cotidiano, puede recuperar su tesitura, su resonancia, su insulto, su acogedor trago de vino.
Álvaro, El vasco, para los amigos, no viene de lejos, nació en el sur. Villalonga es el campo donde afiló sus primeros poemas desde pequeño, alentado por infinidad de escritores que llegaban al pueblo por aquel entonces: Jorge Spíndola, Raúl Mansilla, entre otros.
“Cobarde ese mundo hecho de palabras”, dice este poeta, estudiante de Filosofía en la UNS, quien interroga a los profesores con libros de Rodolfo Kusch y habla de su propia experiencia de viaje por los pueblos Aymaras, en la Bolivia de Evo Morales.
Reivindica, con irreverencia y sin contagio, el aliento de Bustriazo Ortiz; toma todo lo que rueda, todo lo que se mezcla y se confunde entre sus sentidos, la tierra, su organismo, el viento, la jeta de los otros, los árboles disfrazados. Su poética ya no cuenta, ni quiere contar, con las voces conciliadoras del sur, ni con este parnaso civilizatorio.
Desea para sí, para quienes lo acompañamos en este duro camino, una arboleda intacta en el corazón de nuestros queridos muertos, ese lenguaje del infierno, cargado de silencio.


la nota está entera en:


http://www.revistalamasmedula.com.ar/nro3/bahiablanca.htm


lunes 10 de agosto de 2009

taller de poesía en el Periferico Cultural de Villa Nocito



amigos, visiten el blog
del taller de poesía infantil
que "dirigimos" con el compañero poeta Miguel Martinez
en el Periferico Cultural de Villa Nocito.


http://www.poesiaperiferico.blogspot.com



domingo 7 de junio de 2009

a los amigos que como Cruz no pijotean garganta



*****

que el mundo no viene
no veo las pampas derramarse
sobre la ciudad sobre edificios
no veo a las mujeres
las desnudadas en mi cama
venir rodando entre tierra seca
ramas espinosas
y salitres
gritando gritando
a estallar con sus genitales contra mi ventana
no veo…
sus partes
rezongan
a las danzas que animan alcoholes y drogas

los cuerpos no se frotan
son la polvareda
dientes rompiendo ladrillos postes
que acarician se suicidan
sepultándose
en las profundas humedades de la gran madre

su sangre jamás se coagula
no descansa
arrojando frutos espinosos
a hacer piedras los ojos blancos


*****
los cuerpos no se demoran
la sangre les estalla en el fuego
para mezclar con tierra
los ojos líquidos
de enrojecidos atardeceres

espinaespermas
vuelven
retuercen pupilas
implosión del color
nacen flores desangrando


*****
no se detuvo
hamaco el viento con solo pensar
sh
alzando en vuelo las arenas
erosión fértil semen
sobre gestos de aquella belicosidad
el vino danza en las bocas
revuelca educado por hojas de coca
el vino
danza
hace caníbales los dientes blancos
el vino danza imita el frío rocío
rodillas quietas
una adelantada
espinas bolsas papeles en las manos

el vino prepara una emboscada
a la blanca realidad


*****
rodillas coloradas
bordes de lo inconfesable
no están rojas porque la madre menstrua

es tiempo
de frutos
ojos rojos regadores la vuelven

en marrónbarroso coloradosangre
se mal forman se forman
en el otro lado
el de la vereda de enfrente

caricias al suelo
canto danzas
en la cancha campo urbano
patean olorosos cueros trapos
dando con los insultos en tus ojos


*****
atardeceres acodados en la ginebra
vienen con vientos
en estruendos
muertos escamas rodando

…pero ves lo moradito de arriba
eso es vino

quedaran uvas
quedaran campos
quedaran manos de las que cosechan
quedaran pies

quedara Bustriazo
enpencado de tan pamposo


*****
que cuando termine
estos versos
no por acorralado
pueda romper la copa
para
irme
con los desnudos
con los acariciado por los vientos
con los que viven en sexo con las espinas

…pero
después
de mucho vino
para que no haya vuelta