sábado, 22 de noviembre de 2008

Herejía bermeja. Bustriazo Ortiz.

Por Álvaro Urrutia

Estamos en tiempos donde con pequeños movimientos intelectuales se comienzan a sanear grandes injusticias consecuencias de soberbios equívocos. El protagonismo que tomó en los últimos dos años la obra poética de Juan Carlos Bustriazo Ortiz es un ejemplo notorio.
Acallados los vientos que movían los aires de las décadas pasadas, lejos de ese fulgor esplendoroso importado desde el norte, la búsqueda poética se dirige ahora a las voces de tierra adentro. Voces abrazadas por la esperanza morena que hoy alimenta al continente.
Es necesario, para acompañar los tiempos que corren, intentar comprender nuestra esencia no solo Argentina sino Indoamericana.
Somos hombres siempre dentro de un contexto determinado, es por esto que impera volver la mirada nuevamente hacia la relación con nuestras pampas. Es en ella donde encontraremos las respuestas, donde se escondió lo que se ha intento negar. Es el medio ineludible para pensarnos. Es medio para reencontrarnos con nuestra esencia.
Son las voces que viven en relación simbiótica con nuestra condición de Indoamericanos las que nos señalaran un eficaz camino.
Bustriazo Ortiz, poeta pampeano nacido en 1929, es una de las voces ineludibles así como Atahualpa Yupanqui para abordar estéticamente las pampas. Su obra va del folclore hacia un surrealismo lírico-telúrico, para llamarlo de algún modo.
Nuestro poeta es un hombre enteramente pampeano, jamás sus ojos dejaron las arenas de estas pampas áridas, a la hora de escribir. Su andar es un mapa encarnado de nuestro territorio y sus gentes. La jeta, llena de alcoholes baratos, se le mezcla en sus palabras con mitos de bares borrachos de vientos y los rezongos dolorosos de los antiguos de estas distancias. El folclore, presente en cada lugar donde el pampeano puede proveerse de alcohol, es sólo tránsito hacia el neologismo telúrico. Cada verso bebe el brebaje de sus neologismos y queda cargado de lirismo, convirtiendo su poesía en un pedazo vivo de paisaje gritando sus verdades.
El protagonista de su arte, de su vida, es la mujer. Que es simultáneamente mujer-hembra, mujer-madre y mujer-tierra. Es la pampa la que en sus mil formas ha enamorando y dominando a su antojo al poeta. El no explica, asegura que se iba caminando a buscar la inspiración, y los poemas le salían así como están, qué alguien se los dictaba.
Aunque algunas de sus obras circulaban con importante aceptación entre poetas, recién el año pasado dos poemarios suyos ( Elegía de la piedra que canta y Unca bermeja) fueron editados en Buenos Aires por el Suri Porfiado, y un cd de audio del Penca recitando sus poemas, Hereje bebedor de la noche, editado por Espacio Hudson (en Comodoro Rivadavia) . Este año Ediciones en Danza a puesto al alcance de todos una antología de siete de los mas de setenta libros escritos por Bustriazo Ortiz. Herejía bermeja, incluye poemas de los libros Elegía de la piedra que canta, Las yescas. Canciones del enterrado, Las pinturas, Canción rupestre, Los decimientos, Unca bermeja, Caja amarilla, Libro del Ghenpín y poemas no datados.
Esta cuidada edición contiene además de un introductorio prologo de Cristian Aliaga, una entrevista a Bustriazo hecha por Andrés Cursaro, una completa cronología y fotos del maestro de la pampa que lo muestran en su autenticidad.
Todo esto hace de Herejía bermeja un libro que no debe faltar en nuestras bibliotecas.


(publicado en DZO nro 6)

1 comentario:

álvaro l. urrutia dijo...

che, miren estos dos videos del maestro...

http://es.youtube.com/watch?v=fBr9xvGBszQ

http://es.youtube.com/watch?v=8ZAJyhEIqSc